I
Nos disolvíamos. Intentábamos inútilmente
sostener todo con palabras, con miradas y con la corazonada de que las cosas
iban a salir bien. No se que te detuvo de intentar, no se que nos detuvo.
Quizás era tiempo de irnos, de soltarnos hacia mucho tiempo, pero teníamos el
peso de los recuerdos, de los besos, las sábanas y las risas y de una lista
infinita de experiencias. Una lista que en algún momento debía concluir.
II
Pensé que la tristeza iba a irse porque seguiríamos
intentando y eso es lo que más importa ¿Y que podíamos perder si nos teníamos a
nosotros mismos? ¿Qué podía perder si te tenía a vos?
II
Lo malo de los finales, o no se si tan
malo, era que nunca se sabe realmente si es el final. Pero yo lo había
corroborado, yo lo sentí así, era el final. Y lo malo de los finales es lo que
viene después. Los recuerdos, las fotos, los aromas y los lugares. Como cuando
termina la fiesta y hay un desorden masivo que poner en su lugar. Tenes que
poner todo en su lugar. Y quedan botellas vacías, platos sucios, y esa
incoherencia que hay entre lo fuerte y la nada. Ese contraste entre “ayer me querias
hacer el amor y hoy ya no me querés ni hablar”.
III
El próximo
capitulo. Y ahí entendi todo. Y todos los significados y dolencias que
llegaron después de eso. Yo quería ser un puto libro entero.
IV
No estoy orgullosa de lo que vino después
del final, de lo que vino después del amor. De la búsqueda de otros brazos,
otras mentes y otros labios. De la permanencia en un lugar en donde no sabía si
quería estar. De la búsqueda de sonrisas y de momentos efímeros. Tenía la
teoría de que llenando la cabeza de recuerdos nuevos los viejos iban a irse,
iban a ser succionados por un agujero negro y jamás iban a volver. No fue así.
V
Después de todo otros labios no eran los
tuyos. Y los tuyos ganaban por afano. Nada ni nadie podía ganarte. Y yo te
había perdido.
VI
Pensé innumerables veces que iba a
encontrarte, que mirarme iba a provocar alguna chispa en vos e ibas a abrazarme
y sostenerme. Pero las chispas solo existen en las velas de cumpleaños, en los
fósforos a segundos de prenderse y volverse fuego. Y nosotros hace rato que nos
habíamos apagado.
VII
La playa y el mar me sacaron grandes
sonrisas. Un amigo siempre ayuda.
VIII
Lo
mejor que puede pasarte es cansarte de algo que te hace mal. Esa frase resonaba en mi mente como la mismísima conciencia gritándome.
Quizás eso nos pasó. Las ultimas veces eran malas, éramos villanos, yo en tu
vida, vos en la mía. Y parecía no haber héroes ni finales felices. Pero hubo
finales. Y yo juraba que podía darte todo, pudiste haber tenido todo. Pero no
podía seguir dándote partes de mí.
IX
Me hizo feliz verte por el ventanal de
Bien de Bien ese café al que no volví nunca más. Me hacía feliz no verte de la
mano de cualquier persona que no fuera yo. Me reventaba pensar que ahora tus
abrazos podían ser de alguien mas, tus besos y tus manos y tu sonrisa. Tu
sonrisa que innumerables veces yo había besado. El Bien se sentía tan lejos, pero aún así
estaba sentada en ese café.
X
El año que nos conocimos no hubo verano,
quizás por eso nos conocimos.
XI
And
she was like a blade of ice. Like a lonely road. Clear as day, alive. Always
beautiful. Y todas las canciones que hablaban de
nosotros. Recuerdo que me dijiste que me recordabas así, me veías así.
XII
Quisiera poder decirte que estoy bien,
que recompuse mi vida y continué la marcha. Quisiera decirte que no arde fuego
en mis entrañas cada vez que oigo tu nombre, sea o no referido a ti. Quisiera
decirte que camino de la mano de la felicidad, que estoy de pie y que jamás
caeré. Quisiera decirte cuanto siento lo que nos pasó, cuantas cosas
construidas para ser desechadas.. cuantas cosas que se forman y luego nos
destruyen. Quisiera decirte que hoy fue un día como cualquier otro, pero no lo
fue. Hoy es diferente, hay un ambiente a benevolencia que me rasguña la piel y
se siente bien. Quisiera poder decirte que no te pienso y que continúe mi vida
aunque quisiera que terminara contigo. Quisiera poder decirte tantas verdades,
y la verdad es que aún te pienso.