Supe que llegaría un momento en el que tendría que olvidarte y no sabría cuánto. Y en el que debería dejarnos aparte y no sabría cómo. Ese día ha llegado. Un día te pedí que no me necesitaras si luego no ibas a estar, y ese día también ha llegado. Sé que vendrán otras primaveras y que aún te echaré de menos, pero hay que aprender a vivir con todas las muecas del destino. Lo peor de las últimas veces es que, en verdad, nunca sabremos si va a haber una próxima, y siempre nos estamos yendo. Si la vida fue perfecta en algún momento y en algún lugar fue contigo. (...) Porque alguna vez fuimos tan felices, y porque la tristeza es puta y se invita a todas las fiestas, escribo nuestros recuerdos y sé que no los verás. Porque la tristeza es la más puta de las putas y yo me enamoré de ella, te pido perdón. Porque lo que queda después del amor son cenizas de lo que fuimos, y porque otros caminarán nuestras calles en nuestros nombres quiero decirte que aún te pienso.