He decidido escribirte, después de tanto llorar. Mis lágrimas son hoy estos versos,que tu ausencia nunca podrá borrar, me voy como vine a tu vida, sin hacer ruido me despido, me voy, pero me cuesta tanto olvidarte mi amor, me cuesta tanto decirte adiós. Hoy he vuelto a entender, que jamás volverán aquellos paseos, de vuelta al hotel en que tu me empujabas para no perder ni un solo instante en hacer el amor. Dejaré de verte crecer, me marcho a vivir donde habita el olvido intentaré buscar otro camino, otro amor. Cada vez que intento perder el miedo a caer, me tropiezo en mí mismo y dejo escapar a quien me ha querido y me quedo sin luz. El suelo de mi vida se viste, se abriga con hojas de un adiós. Mi destino es amar y despedirme,pedir permiso para vivir. Hoy he vuelto a entender que jamás volverás a acariciarme antes de dormir y pegada a mi pecho me pidas que te abrace y no te deje ir. Dejaré de verte crecer, me tengo que ir y encontrar mi camino, y nunca olvidaré lo que me has querido. Adiós mi vida, me voy te dejo marchar, viviré en tus recuerdos,jamás te olvidaré. Adiós Dulcinea, me voy y si nos volvemos a ver, sólo abrázame sigo siendo aquél niño con miedo a madurar, duermo pegado a tu foto, mi amor, adiós Dulcinea, mi amor...