Ya paso el tiempo, quizás demasiado tiempo del que imagine que debería pasar, o espere que pasase. Ya volví a todos los lugares que permanecían iguales, con la carga de los recuerdos, ya volví a sumergirme en la rutina, en las lecturas y en un mundo solitario pero cómodo. Ya revise, re hice, releí todo lo dicho y sucedido hace unos meses, de vez en cuando saco nuevas conclusiones que me dejan tranquila, algunas no me dejaban dormir. Cada vez son menos las pesadillas y la tristeza y el malestar, pero cada vez es mas la soledad, la tramposa y odiosa melancolía de un falso recuerdo. Hoy ya es todo diferente, suena mas real esta realidad que inclusive aquella en la que estuve sumergida durante varios años. Algo como haber estado sumergida y luego salir a la superficie ahogada pero irónicamente viva. Como volver a empezar desde el punto de partida, solo que ya no tengo dieciséis años y la vida no se ve tan prometedora como en ese momento. Hoy la vida tiene otro tinte, otro olor y otros recuerdos.