Vicios 1: Éxtasis.

El tiempo tendía de un hilo diminutamente frágil. Era una gota apunto de resbalar en el pétalo de una rosa. Era una estrella casi invisible en un amanecer. El hombre habia salido de su hogar, andaba lento por el cendero esa noche. Disfrutaba el paisaje. Respiraba. A decir verdad, era una noche hermosa. Hacia calor. Las luces navideñas daban alegría al lugar, pequeños puntos de luz, motivaciones que hacían que su mirada se dirigiera hacia los costados. Todo era un minuto incandescente, que pronto se apagaría. Las luces se movían hacia ambos lados, como invitándolo a perseguirlas, atraparlas y descubrir aquel misterio que ocultaban. Las luces se alejaban, se acercaban y multiplicadas se balanseaban en la verja de un hogar.  El hombre felizmente bailaba, reía, como si la noche misma le hubiese concedido olvidar el tiempo y disfrutar la vida. Fue entonces que el hombre giraba en busca de las luces que habían desaparecido, confundido giro y vio dos enormes faros aproximarse a el, adelanto su paso facinado, pero aun confundido; para atraparlas, las luces se acercaban a el y el a las luces. Y fueron dos segundos tendidos de aquel hilo del tiempo en la que esa noche el hombre no volvió a su hogar. Las luces se habían apagado, y su corazón también. La muerte llega a las personas en la forma de su más poderoso recuerdo en vida. Jamas olvidaria aquellas luces.

Agus Simeone.

Flickr: http://www.flickr.com/photos/agusimeone

4 Comments:

god save the bitch said...

Me encanto lo que escribiste, las fotos las tomaste tu?
soy jazmin de formspring.me

P. said...

Es increible, murio en éxtasis, murió completo y feliz, no murió, nació y le arrebataron lo que otros podrían ver, pero esto iba más allá de algo temporal, era eterno, sólo por ser único. Me asombre con el final, me encantó. Te quiero A.
Besos P. LSPV

teologiadeS said...

Preciosa entrada.

Caroline said...

Te juro que no hubo entrada tuya que me haya llegado más, me encanto y cada vez que entro en tu blog la busco y la leo :3
Te mando un besou