El frío quemaba, las lágrimas dolorosamente ardían en mis ojos. Trazando un camino por mis mejillas hasta consumirse en mis labios. La tormenta ahí afuera rompía contra mis huesos hasta hacerlos polvo. Mis agrietados dedos se deshacían con el tiempo, y pronto, nada quedaba, solo la oscuridad, la destrucción, la esencia de lo que alguna vez fue, fuimos. ¿Donde quedó? ¿Quien se lo llevo? Debo decir, nada dura para siempre, ni si quiera el dolor que el viento aspero produce dentro nuestro al llevarse lo que prometimos que duraría. Esperemos a que pase el viento, la tormenta y ver si queda escombro o recuerdo de lo que prometimos ser.
Agus Simeone.

7 Comments:

teologiadeS said...

Siempre quedan recuerdos, porque es lo más fuerte y resistente que te puedas imaginar, está en tu mano salvarlos u olvidarlos.

Un saludo

Mar. said...

Lo bueno es que la tormenta también acaba pasando, y llega un momento en que la recuerdas sin dolor ni nostalgia.

Adoro tus fotos, really (L)

Besos!^^

Romina Villordo said...

Ah no, pero tus fotos son lo MÀS-
Me encanta, me encanta todo :)

Anónimo said...

Hermoso A, y tristemente cierto. Que hacer cuando se llevaron todo por lo que luchaste y sólo estás atado a este mundo con la esperanza de haberte equivocado en tus predicciones? Suerte niña, beso.
P.LSPV

Mandarina López said...

Tengo unas ganas alucinantes de que sea invierno. Aun con los 38 grados que estoy sufriendo, consigues transmitirme esa fría brisa de soledad que a veces tanto necesito. Genial la entrada, una vez más.

Caroline said...

Te digo la verdad, tu blog en mí tiene muchas utilidades: además de que me encanta como escribis, y tus fotos me fascinan, la música que ponés de fondo te juro que no sé!
Muchos temas no los conocía por ejemplo Canon, y me enamoré perdidamente de ellos
Como de Coeur de pirate, dios mio, gracias! Ahora me estoy bajando el cd por que me encantó! gracias jaja :D

Sergio said...

ooh me encanta tu blog:D