Y era como si me quitasen un motivo, como si la vida perdiera la gracia, como si pronto un huracan pasara sobre mi y se llevara todo, devastada. Era como sentir nada, pero todo a la vez. Era intentar valer en un mundo sin valor alguno. Era como intentar parar la tormenta con las manos, o detener un huracan, solo pasaba, y yo dejaba que pasara. Arrastrandome al mismisimo infierno, y me agradaba.

4 Comments:

AntOch said...

Esas sensaciones sí que son raras!!!

~ said...

No, es teerrrrible como escribis. Me encanta. TE hace sentir exactamente lo que queres expresar!

·Êl düêndê (¡n)fêl¡z· said...

Sí, todo eso y mucho más. Y lo peor de que te agrade, no es el no entenderlo, es la incertidumbre de no saber cuando acabará el terremoto y dejará el viento de arrastrarte hasta senderos insospechados..

Un sentimiento punzante y lleno. Que te llena y vacía al mismo tiempo.

Saludos ^^

Fernanda said...

A veces debemos pasar por eso y mcuho más para darnos cuenta de lo que en verdad vale e importa.