El sol atravesaba el sobre de aquella carta como una flecha penetrando al corazon de del sobre, proyectaba dos sombras, las nubes de la ventana se desplazaban como humo de un cigarillo, graciosas, alegres. Aprecian y lograban sacarme una sonrisa, pero al desaparecer venia la lluvia, y borraba todo recuerdo, se llevaba todo. Arrazaba con todo. Como si jamas hubiese existido, nada mas que en un vago recuerdo.



Bueno, no puedo escribir, pero me sigue gustando intentarlo.