—Decia que le gustaban mis ojos, que eran  profundos como la noche, como dos eternidades oscuras adheridas a mi piel. Como dos puertos de esperanza, en un mar de hielo, buscando romper el disturbio que probocaba la tormenta, con mirar mis ojos, bastaria para una eternidad de paz, y que viviria postrado a mi mirar. — Mencione — Pero luego de un tiempo, dejo de hablar de mis ojos, de lo tanto que le gustaban, para mi era como ver aquellos dos puertos de esperanza apagarse entre la niebla de aquel oscuro mar.









BASADO EN NADA REAL, SACADO DE LA IMAGINACION DE UN VIERNES A LA TARDE

2 Comments:

AntOch said...

Me gusta!

·Êl düêndê (¡n)fêl¡z· said...

Los ojos negros son como espejos del cielo nocturno.

Y creo que ningún cielo tiene más estrellas que el de la noche. Brilla intensamente. ^^

Saludos!