Cada paso, por mas que doliese, era estar mas lejos de el, cada respiro era una bocanada menos de aire. Todo se sumia en un frio respiro de invierno, en un tetrico y melancolico suspiro. Los dias transcurren lentamente, un lento pesame, un aire frio que desvanece el tiempo, y el presente, todo se sume a un minuto invernal. En el que mi mente profundisa y vagamente intenta ejecutar aquel recuerdo en el presente, ese efimero recuerdo, casi tan vago que va perdiendo el aroma, la sensacion,la imagen, como la mayoria de las cosas se deterioran con el transcurso del tiempo, o se hacen mas fuertes, se deteriora aquel pasado y mas fuerte es el deseo de volver a vivirlo. Todo se derrumbaba ante las hojas del otonio, todo desaparecia en la lluvia del invierno. Caia, en pedasos caia todos aquellos muros que habia creado, no eran mas que porciones de un mundo que jamas estubo a mi alcanze, y cada particula de destruccion rompia en mi, causandome aquellas infaltables heridas. Cadenas de un pasado inalcanzable me ahorcaban y sellaban mi paso, no podia abrirme paso a un presente si no me permitia alejarme del pasado, pero entendia que cada mirada hacia atras era un error, cada latido era un impunsante adios. Sin el, ahora mis dias eran un simple hola hacia la nueva rutina que el dia presentaba como unica alternativa ante mis ojos, la unica a mi alcanze, los suenios, eran motivaciones, para convenserme de que algun dia llegaria a eso que tube hace tiempo en mis manos, reinando en mi, todo aquello que luego moria en mis venas, y fluia por aquellas hasta envenenar mi corazon. El me habia enseniado a rozar un mundo tan intenso que sola jamas hubiese podido encontrar, todo fluia como un simple rio que se abria paso dejando huellas, no era mas grande el espacio que ocupaba, sino el vacio que dejaba al irse, todo se sumia en aquel eterno huracan interior, que arrazaba con todo y dejaba rastros de su presencia, no era un simple viento que se sentia en el momento y luego se alejaba sin rastro  de haber estado ahi. Pero el tenia el divino poder de alejarme de la realidad que se estaba destruyendo poco a poco, consumiendose como una llama que no iba a permanecer encendida por siempre. De todos modos habia algo de lo que estaba completamente segura el pasado era un palacio que se había desmoronado hacía tiempo, ya inhabitado e inhabitable. El pasado era un momento irrecuperable. Era el pasado.
Agus Simeone.

4 Comments:

Mandarina López said...

dichoso pasado...

andreea said...

Me encanta todo el texto pero sobre todo la frase que dice: El pasado era un momento irrecuperable.

Un beso enorme!

Herbert Nadal said...

muy lindo en fin vere qe hago en la 3era parte

Herbert Nadal said...

listo la 4ta parte