Suelo dividir la vida en tres asuntos:



La existencia: Que compone el periodo de pausa, donde no pasa nada ni malo ni suficientemente bueno como para recordarlo. Suelen ser esas baratijas de momentos que inevitablemente se olvidan. (Y no nos afecta en lo absoluto)


Vivir: Que esta completamente lleno de esos momentos inolvidables y con casi efímeros a la par del transcurso del tiempo, son los que dejan huellas marcadas por siempre, de esos lapsos que uno dice por dentro “Jamás voy a olvidar este momento”


Morir: La muerte misma, la muerte en vida. Hay muchas ramas de la muerte. Puede ser morir por el tiempo, que de tanto existir morimos como la verdadera muerte. Puede ser morir en una batalla, la peleamos, nos balearon, pero no ganamos nada mas que un mausoleo. Y muchas tantas mas. Pero en fin, morir, es el apagar de nuestra existencia, es la huída de nuestros recuerdos felices, es la agonía de nuestra alegría pasada.


Yo creo que estoy viviendo, y no quiero que llegue la muerte. Es brusco pasar de la vida a la muerte, sin existir primero. Y a veces nos sentimos tan inexistentes. Ni vivos, ni muertos. Mas allá de la muerte, inexistentes, la muerte al menos confirma que vivimos, la existencia jamás lo va a confirmar.

Como la frase que dice "Pienso, luego existo" Bueno, yo la cambio: Vivo, Luego existo. Aveces para saber que existimos es necesaria una muerte,
o la vida.

No se puede solo existir y nada mas, terminariamos muriendonos de aburrimiento.