Todo parecia tan perfecto, tranquilo. Y yo hablaba. Y el no mostraba ni la mas minima atencion. Talvez un poco, sus ojos estaban posados sobre mi. Estaba cegado de todos modos. Pero con su mirada inocente, escuchaba. Nunca parecio realmente necesitar a alguien, solo su guitarra, su musica y notas. Siempre tan contenido. Pero, Ahi me di cuenta, que tener la mitad de su atencion, era mejor que tener toda la atencion de cualquier otra persona.