Si corres tras el viento, notaras que jamás podrás atraparlo, es inalcanzable y no se puede sujetar. Tal cual son los recuerdos, físicamente imposible de agarrarlo. Pero, se puede sentir. Se puede sentir el viento por más que nosotros no podemos agarrarlo. Por lo tanto, añora el momento, antes de que se convierta en pasado (y en un recuerdo). Disfruta cuando el viento acaricie tu cara y no cuando ya se halla ido.