El tiempo pasa, el tiempo sana, el tiempo cura, el tiempo lastima, el tiempo saca, el tiempo deja, el tiempo lastima, el paso del tiempo duele. Las lagrimas se van secando solas, esas lagrimas tan acostumbradas a pasar por mis mejillas, el tiempo, otra vez es tu culpa. En este momento estaba necesitándolo, un abrazo calido, largo, que perdure, inolvidable, pero solo de el. Como el último que nos dimos la ultima vez que nos vimos. Y lo vi alejarse por el sendero, pisando las crujientes hojas del suelo. Tengo la incontrolable necesidad de acostarme en el césped. Acostarme, mirar al cielo, ver las nubes pasar, el sol. Ver el día, ver si se asoma el sol. Solo la necesidad de acostarme en el césped. Y ver a la gente pasar, apurada, lenta, avanzando, con su manera de ser, con su forma de caminar. Y yo miraría. Y la gente se olvidaría de mi de a poco. Y pasaría ser un lejano recuerdo que a veces nubla la mente de alguien. Pero no puedo desaparecer. No puedo. Solo se que existe la manera de esperar a ver la gente pasar, junto con las nubes, junto con el tiempo. Solo esperar.