Eterna Batalla 
Cronos y Yuki

Regreso la temida bruma de la noche a la ciudad de Belfast, sobre ella vi tu rostro perdido, olvidado, descuidado al mando de una batalla. Sobre aquellas precipitaciones continuas sobre los edificios de Belfast estaban tus preguntas y respuestas olvidadas, tus momentos y alegrias perdidas y tu alma descuidada. Asique decidi ir a socorrerte. No fue muy clara mi mision, no sabia porque lo hacia, ni a donde me dirigia, tampoco sabia a donde queria llegar, solamente se que fue ahi cuando dormida en aquella banquilla del parque estaba mi valentia. Quede en silencio, aterrada, asustada, sujetandome el estomago para que no se despedazara. Memorizando aquellos rasgos tuyos ya olvidados, ausentes en mi vida y en cada uno de mis dias. Me senti tan perdida que musite tu nombre en medio del silencio; mientras mi ciudad era atacada por tu ejercito de recuerdos. Abri los ojos, la bruma y la espesura de la noche se habian ido, me encontre en un despejado campo color verde. Grite, grite muy fuerte, estaba sola. Mis gritos se silenciaron con la tormenta de tu alma y como aquel fantasma portador de gloria, apareciste. Aun llevabas aquella esencia tuya que hace varios anios habian sido llave de mis caidas probocadas porque te queria. En ese momento recorde cuanto te odie, los fracasos, las miserias, los deseos encondidos. Pero no fue mas que una ilucion probocada en mi mente en aquellos anios, solo yo sabia la verdad y aun la resguardaba. Entonces aca comienza el juego, me dije. Movi un peon hacia adelante, como corresponde, solo un paso. Por conveniencia siempre se comienza con peones para no intimidar al opositor, de hecho ¿acaso tenia otra opcion? Miraste y pensaste tu jugada y moviendo el peon mas alejado del que yo habia movido, avanzaste. Me apresure a mover, asi no te retirabas del juego y con un incomodo movimiento "la torre" termino detras de el peon que habia movido antes. Conservando aquella civilizada actitud tuya, moviste otro peon, y asi hasta lograr una ilera larga de peones, todos a la misma altura. Mi jugada fue externa, mi reina termino al lado de tu rey, tu siguiente jugada fue, sin piedad, matar a mi reina, asi yo ya tenia la jugada perdida. Una batalla inutil, perdida. Y te fuiste, con un Jaque Mate entre tus manos. Verte desaparecer entre la penumbra me hizo recordar cuanto te quise, Los suenios, las palabras y tambien, aquellos deseos escondidos. Asi yo entregandote mis verdades y sentimientos te limitaste a recibir, no querias recibir nada de mi, ignoraste tus sentimientos tanto como ignoraste los mios, como siempre me habias hecho, Encerrado en tu torre de marfil, tan lejos, tan escondida, que yo jamas llegaria. La furia hizo que te arrancara de mi suenios, de mi vida, de mis dias ya sin melodia, entre lagrimas, lamentos, desatada Y en el susurro añorante de mi voz te desvaneciste. Fue tan sensillo, un simple adios y todo murio para siempre, y asi fue para vos, solamente una entre tantas, solamente una jugadora codiciada a ganar, sin estrategia, una jugadora que tendria que acostumbrarse a perder.

Por Agustina Simeone