Abandone el escritorio que habia quedado desordenado completamente; el reloj digital marcaba las 12:31. Como ustedes sabran, los relojes digitales tienen dos comillas en vez de agujas, estas titilaban, aparecian y desaparecian, y en el momento que no estaban formaban el numero 1231. Subi escaleras arriba a las 12.32, como habia prometido, observe por el espejo retrovisor de mi cien y al llegar a mi habitacion desparrame mis cosas por el piso y pude acomodarme en la alfombra, para continuar. Recuerdo que aun quedaba el plato lleno de migajas del domingo pasado . En la ventana; la niebla habia encapotado formando una espesa capa en la ventana, acompaniada de la nieve. Aun era de noche, recuerdo que a las cinco casi inconciente me desperte, y sin decir palabra alguna prendi nuevamente ese aparato tecnologico. Prometio estar a las 5 y media conectado para platicar, para hacer la charla habitual de dos amigos. Pero no estaba. Y cuando me obsesiono con algo, no hay manera de tranquilizarme. Observe detenidamente el telefono empolbado, hace tanto no lo usaba, me habia desprendido de todo tipo de tecnologia antigua. Tome el tubo de telefono, y me lo coloque en la oreja. Acto siguiente, comenze apretando los numeros . . . 1231.

Agus simeone;